CINE, TV, LITERATURA, MÚSICA...tu opinión cuenta

Me llamo Rafa Ruiz. Soy guionista e intento ser director de cine. Soy una persona que ha crecido en los 90. Tengo demasiados pensamientos en la cabeza, y quiero compartirlos con vosotros y a la vez conocer los vuestros. El arte se crea entre todos

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jueves, 17 de enero de 2013

PRÓXIMOS ESTRENOS: PELÍCULAS PARA 2013

Para bien o para mal un año se acaba y empieza otro. Al igual que en la vida, 2013 puede que nos depare en lo cinematográfico, bastantes  alegrías y (por lo que veo) algún que otro disgusto. Los que le hayáis echado un ojo al blog, sabréis que soy un gran fan del cine de entretenimiento. Y si bien el cometido de cualquier película es entretener, también ha de tener otros elementos que que hagan de ella una buena película. Pero vayamos por partes. A continuación os dejo una lista con las superproducciones que se estrenarán este año. Algunas tienen muy buena pinta, otras, no tanto. Empiezo con las que tengo más ganas.

OZ, UN MUNDO DE FANTASÍA
Tras la trilogía de Spider-man, cuya última entrega hizo que Sony (productora que posee los derechos del trepamuros) se decidiera a reiniciar la franquicia, su director, Sam Raimi, solamente había rodado Arrástrame al infierno, una divertida película de terror de modesto presupuesto (30 millones de dólares). Ahora, unido a Joe Roth (productor de la Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton), Raimi pone en pie la precuela de la famosa película de 1939, en la que nos contará como Oscar Diggs (James Franco), un mago de circo de Kansas, consigue llegar gracias a un tornado, a la tierra de Oz, donde tres brujas (Rachel Weisz, Mila Kunis y Michelle Williams) le harán llegar a convertirse en el mago de Oz. A la cita no faltará Bruce Campbell, habitual de las películas de Raimi (aunque sea en pequeños papeles) desde la genial Posesión infernal (1981).


EL HOMBRE DE ACERO
Ríos de tinta han corrido especulando con toda clase de hipótesis sobre la nueva adaptación de Superman a la pantalla grande. El nombre de Chris Nolan como productor de la cinta ya le hace ganar muchos enteros, dado que Nolan, es ya toda una referencia en el arte de adaptar cómics al cine. Como nuevo hombre de acero, han contratado al televisivo Henry Cavill (Los Tudor), al que acompañan Amy Adams como Lois Lane, Rusell Crowe como Jor-El, padre kryptoniano de Superman, Kevin Costner como Johnathan Kent, Laurence Fishburne como Perry White y Michael Shannon como el temible Zod. El timón del proyecto lo coge esta vez el controvertido Zack Snyder (300, Watchmen, Sucker punch), que por lo que vemos, parece estar más comedido tras la cámara, o por lo menos, así lo refleja el trailer. 


OBLIVION
Intrigante proyecto de Joseph Kosinski, responsable de Tron 2, con Tom Cruise y Morgan Freeman, en un thriller futurista que ya ha generado grandes expectativas.


IRON MAN 3
Por ahora lo único que tenemos de la nueva entrega del alter-ego de Tony Stark, es un teaser de algo más de un minuto, en el que el villano de la función es Sir Ben Kingsley, interpretando a El Mandarín. El director de las dos películas de la saga, Jon Favreau (Aliens vs Cowboys, Zathura), le deja la batuta esta vez a Shane Black (Kiss kiss bang bang), que parece mucho más capáz a la hora de dirigir. Guy Pearce y Rebecca Hall también se suman al reparto.


EL LLANERO SOLITARIO
Disney y Jerry Bruckheimer vuelven a unir sus fuerzas (quizás para redimirse de la espantosa última entrega de Piratas del Caribe). No podía faltar entonces, el icónico Johnny Depp, que cuelga el sombrero del capitán Jack Sparrow para hacer el indio (nunca mejor dicho). Repite tras las cámaras Gore Verbinski, responsable de la trilogía original de los piratas y de la magnífica Rango. Esta vez nos trasladamos al oeste, donde un Ranger (Armie Hammer) es resucitado por un indio (Depp) y juntos se dedicarán a combatir las injusticias en una tierra salvaje y poco civilizada.


PACIFIC RIM
Desde el 2008 hacía que el cineasta Guillermo Del Toro que no se ponía detrás de una cámara. El mexicano invirtió mucho esfuerzo y tiempo en un proyecto que al final no consiguió salir adelante, o por lo menos, no bajo su tutela. Os hablo de El Hobbit, un viaje inesperado, que al final vio la luz bajo la dirección de Peter Jackson. La historia de su nueva película recrea la guerra futurista de tintes mangas entre alienígenas interdimensionales y unos gigantescos robots que han creado los hombres para combatirlos. El integrante más famoso del cast es Idris Elba. Con ciertas similitudes con la saga Transformers, esperemos que el resultado final sea mejor.


STAR TREK: EN LA OSCURIDAD
Otro teaser. Eso es lo único que tenemos (por ahora) de la esperada continuación de J.J. Abrahams (Mission Impossible 3, Super 8). Conocemos la identidad del nuevo antagonista, Benedict Cumberbatch (el televisivo Sherlock, próximamente la voz del dragón Smaug en El Hobbit: La desolación de Smaug y que también dará vida a Julian Assange en la película sobre Wikileaks), aunque no sabemos cual será su rol. Repiten Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Karl Urban, Simon Pegg, Anton Yelchin y John Cho.


Hasta aquí los blockbusters que parece que reventarán taquillas. Ahora os dejo la lista de otros estrenos que (por lo menos) lo intentarán.

HANSEL Y GRETEL: CAZADORES DE BRUJAS
Todos aquellos a los que le gustó Van Helsing (Stephen Sommers, 2004), están de enhorabuena. Tommy Wirkola (Zombis nazis) ha puesto en marcha esta adaptación libre del cuento de Hansel y Gretel interpretada por Jeremy Renner y Gemma Arterton.  Quizás el problema más palpable de esta película pueda ser su tono. A caballo entre la calificación para todas las edades y el no recomendado a menores de 18 años.



JACK, EL CAZAGIGANTES
Otra revisión de un cuento clásico, esta vez de la mano de Bryan Singer (Superman returns, Valkyria, X-men 1 y 2), que nos contará su particular visión de Jack y las habichuelas mágicas. Ewan McGregor, Bill Nighy, Ian McShane y Stanley Tucci acompañan a Nicholas Hoult (X-men primera clase) en esta épica aventura.


CARRIE
Poco sabemos de la nueva adaptación de la mítica novela de Stephen King. En ella, una joven descubre que tiene poderes psíquicos. Chlöe Grace Moretz da vida a Carrie, y Julianne Moore a su ultraconservadora madre. La película original, de mi queridísimo (y de capa caída) Brian De Palma, de 1976 es una joya del género. Esperamos con ganas para ver que nueva vuelta de tuerca le han dado a esta nueva versión. Dirige Kimberly Peirce (Boys don´t cry). A ver que sale. 


GUERRA MUNDIAL Z
Tras la fallida Quantum of Solace, Marc Forster vuelve al terreno de la superproducción para intentar redimirse del resultado de esta. Basada en un famoso Best-Seller, cuenta (otra vez más) como la tierra es víctima de una plaga de zombies. Protagonizada y producida por Brad Pitt, reventará las taquillas mundiales, pero sus 6 semanas de grabación extra una vez finalizado el rodaje, empiezan a dar mucho (y no bien) de que hablar en las bambalinas de Hollywood.


GI JOE: RETALIATION
Pocas caras conocidas de la primera película aparecen en esta secuela. Ni rastro de Chaning Tatum, Sienna Miller o de Joseph Gordon-Levitt en la nueva cinta de acción sobre los juguetes GI JOE. Su más de medio año de retraso en el estreno no hace pensar nada bueno. Bruce Willis y Dwayne Johnson intentarán hacernos olvidar las ausencias de la primera cinta. Dirige la función John Cho.


EL ATLAS DE LAS NUBES
Desde la primera entrega de Matrix, ninguna de las siguientes cintas que han dirigido los hermanos Wachowski ha gozado del respaldo de la crítica y el fervor del público como aquella. Con un primer trailer de más de cinco minutos, El atlas de las nubes cuenta con Tom Hanks y Halle Berry en los roles principales, en un historia de amor que abarca distintas épocas, lugares y personajes.



Y las siguientes tres películas, no sabría dónde encuadrarlas. Tengo muchas ganas de verlas, pero no me espero demasiado de ellas, y ahora os daré mis razones.

GANGSTER SQUAD
Una de las películas más esperadas del año pasado que tuvo que retrasar su estreno a causa de los dramáticos incidentes vividos en Colorado en una de las sesiones en las que se exhibía El caballero oscuro, la leyenda renace, cuando un hombre empezó a disparar contra la gente que veía la película. En Gangster Squad, había una secuencia en la que una banda de mafiosos salía de la pantalla de un cine disparando contra el público. La masacre de Colorado obligó a los responsables del film a cambiar dicha secuencia. La película tiene un reparto de infarto: Josh Brolin, Ryan Gosling, Emma Stone, Nick Nolte y Sean Penn, interpretando al gangster Mickey Cohen, personaje real que también es parte fundamental de LA Confidential (1997), de Curtis Hanson. La dirige Ruben Fleischer, responsable de Bienvenidos a Zombieland.


AFTER EARTH
Vuelve el irregular M. Night Shyamalan con una historia futurista protagonizada por Will y Jayden Smith, padre e hijo juntos después de En busca de la felicidad (Gabriele Muccino, 2006). En ella, un padre y un hijo tienen un accidente y acaban en un planeta aparentemente desierto en el que tendrán que sobrevivir.


LA JUNGLA: UN BUEN DÍA PARA MORIR
Uno de mis principales prejuicios para con esta película, es que soy un acérrimo admirador de las entregas de la saga dirigidas por el (casi desaparecido) John McTiernan, la primera y la tercera. Y es que ambas películas son una joya en su género, que crearon escuela en su época y que encumbraron (en aquellos tiempos) a su director y a su protagonista, Bruce Willis como el deslenguado policía newyorkino John McLane. La segunda entrega es responsabilidad de Renny Harlin (otro del que se sabe más bien poco), que aunque correcta, no llega al nivel de su predecesora. La jungla 4 (Len Wiseman, 2007), sin ser un mal entretenimiento, no le llega a la suela a las anteriores entregas, sobre todo porque Jungla de Cristal nunca ha sido una saga de acción cardíaca, error en el que incurre esta cuarta entrega. Ahora, McLane viaja a Moscú para visitar a su hijo Jack (Jai Courtney). Dirige John Moore, responsable, entre otras lindezas, de Max Payne, El vuelo del ave fénix y Tras la línea enemiga, que no son muy buenas referencias. Ojalá me equivoque.



Cuatro películas, todavía sin trailer ni fecha de estreno fija y que se esperan con muchas ganas son: Lobezno: Inmortal (de James Mangold), Thor: El mundo oscuro (Alan Taylor), El hobbit, la desolación de Smaug (Peter Jackson) y Asalto a la Casa Blanca (Roland Emmerich) en la que un grupo de terroristas irrumpen en la Casa Blanca, en la que Jamie Foxx interpreta al presidente de los Estados Unidos. Conociendo al director, seguro que el comandante en jefe reparte algunos tiros y mamporros. En la serie de tv 24, ya abordó en una de sus últimas temporadas, un incidente similar.

FECHAS DE LOS ESTRENOS

08/02 Ganster Squad
15/02 La jungla: Un buen día para morir
22/02 El atlas de las nubes
08/03 Hansel y Gretel: cazadores de brujas
17/03 Jack, el cazagigantes
27/03 GI Joe: Retaliation y Oz, un mundo de fantasía
12/04 Oblivion
26/04 Iron Man 3
07/06 After Earth
21/06 El hombre de acero
05/07 Star Trek: En la oscuridad
12/07 Pacific Rim
19/07 El llanero solitario
02/08 Guerra Mundial Z
18/10 Carrie

miércoles, 16 de enero de 2013

SKYFALL : JAMES BOND RISES



Fue toda una declaración de intenciones cuando los productores de Skyfall contrataron a un reputado cineasta como Sam Mendes (responsable entre otras de las espléndidas American beauty y Camino a la Perdición) para que se hiciera cargo de la última película de James Bond. Desde la contratación de Daniel Craig para interpretar al más famoso agente secreto al servicio de su majestad en 2006, la saga ha tomado un toque más realista sin gadgets imposibles y con peleas más duras y sucias. Un Bond menos flemático que siente, sufre y se despeina. Pero Skyfall es todo eso y más. Es una vuelta a los orígenes de la saga y del personaje, que indaga en la orfandad de Bond y que lo devuelve a un mundo en el que parece estar obsoleto. Bond es en este film un viejo vaquero en un mundo que le sobrepasa. Es ahí cuando surge el personaje de Bardem, un James Bond distorsionado, al que han traicionado y que guarda un gran rencor contra los que antaño fueran sus jefes.

LOS BOND DE DANIEL CRAIG
Aunque soy un gran admirador de Casino Royale y de Martin Campbell (que con sus más y con sus menos, me parece un gran director de películas de acción y aventuras), Skyfall le gana el pulso. La última entrega de la saga de 007 es más madura que cualquiera de sus predecesoras. Sin necesidad de grandes artificios hace que los personajes sean creíbles y tridimensionales, movidos por motivaciones primarias, sin  caer en errores megalómanos del pasado. Martin Campbell (Goldeneye, La máscara del Zorro, Green Lantern...) fue el nexo entre lo que Bond había sido y lo que iba a llegar a ser. Un dato interesante es que fue Goldeneye la primera película en la que aparece el personaje de M (jefe del servicio de inteligencia británico) encarnado en una mujer, Judi Dench, que la ha interpretado el resto de las películas hasta la actualidad . El mundo nunca es suficiente, es la única película en la que su personaje es tan relevante como en Skyfall.
Quantum of Solace, ha sido la más floja de las tres películas de Daniel Craig como James Bond. La historia empieza inmediatamente después de como acaba Casino Royale, y son sus treinta primeros minutos lo mejor de una película que navega a la deriva durante otra hora y media para acabar naufragando. Lo más destacable es su montaje. Su director Marc Forster (Descubriendo nunca jamás, Monsterball, Más extraño que la ficción) muy capáz en dramas íntimos, no hizo un gran trabajo al frente de una gran producción de Hollywood y fue bastante cuestionado. Ahora va a estrenar Guerra Mundial Z, película de zombies con Brad Pitt, que ha tenido que realizar mes y medio extra de rodaje para solucionar problemas de ritmo y para darle más profundidad a ciertos personajes secundarios. Aunque esto no sea nunca una buena señal, espero que se redima y demuestre que puede tomar la batuta de una película de gran presupuesto.
En Skyfall, Daniel Craig nos brinda su interpretación de Bond más serena, contenida y emotiva, pero sin olvidar las señas de identidad del personaje.
Esta "trilogía" de Bond, con Daniel Craig al frente tiene bastantes similitudes con la trilogía del Caballero Oscuro de Chris Noaln. Algunos me diréis que estoy obsesionado con Batman y que veo murciélagos por doquier. Puede ser, pero nadie puede negar que la personalidad de ambos está marcada por la trágica muerte de sus padres cuando todavía eran unos infantes. Ambos fueron adiestrados (uno por el MI6 y otro por la Liga de las Sombras) para llegar a ser lo que son. Tanto Bruce Wayne como James Bond han perdido a un ser querido, lo que los ha hecho fríos y atormentados. En la última entrega mueren y resurgen. Y sobre todo, para mi han sido las dos superproducciones del año, muy por encima de El hobbit, Prometheus, Los vengadores y The amazing Spiderman en lo que se refiere a calidad cinematográfica, ya que todos son productos de entretenimiento de primer nivel.

LA PELÍCULA



SKYFALL, de principio a fin.
LA REINVENCIÓN DE LA REINVENCIÓN: VUELTA A LOS ORÍGENES
Se apagan las luces de la sala y en la pantalla vemos un ojo que poco a poco se hace más grande hasta dar paso al mítico logo del león de la desaparecida Metro Golgwyn Mayer. El rugido del animal hace que a algunos se nos ponga la piel de gallina. Un plano desenfocado en el que aparece una silueta a contraluz. Unas leves notas de viento metal del leitmotiv de 007 nos desvelan la identidad de la figura, que camina hacia la cámara hasta quedar en un primer plano, aunque debido a la iluminación, solo le vemos los ojos, el resto de su cara sigue en penumbra. Así empieza Skyfall. Éste es el plano que sustituye al mítico cañón de pistola con el agente británico al fondo desenfundando más rápido que el oponente, tiñendo la pantalla de rojo. Y quizás porque esta vez, en la accion piece inicial, James es el que acaba herido y dado por muerto. Pero vayamos por orden. James llega a un piso franco, en busca de un disco duro (muy similar a la lista noc de mission impossible I, aunque aquella se encontraba en un disquette)  que contiene el nombre de los agentes infiltrados del MI6 a lo largo del mundo. M supervisa la operación al otro lado de comunicador. Cuando Bond entra, encuentra a un compañero que ha sido atacado. Bond intenta salvarlo, pero es la propia M la que le dice que lo deje, que lo importante es recuperar el disco duro. Bond obedece a su pesar. Un detalle de guión muy interesante que resume muy bien el tema principal del argumento de la película.
Bond sale del edificio y se reune con otro de los operativos, una mujer llamada Eve (Naomi Harris). A partir de aquí, persecución en coche, tiroteo, persecución en moto, Bond perforando un tren con una excavadora, persecución coche-tren, que acaba con Bond en el techo del susodicho tren, peleando con la persona que ha robado la lista. Eve está apuntándoles con un rifle, pero el movimiento de los hombres hace que no pueda disparar al ladrón sin poner en peligro a Bond. M le presiona para que dispare, que el disco duro es lo más importante. Eve duda y M le ordena disparar. Bond lo escucha todo. Eve dispara y falla. Bond es abatido y cae del tren al río.
Empiezan los créditos. También los mejores de cualquiera de las útimas 15 películas de la saga. Los de Casino Royale también eran muy buenos, pero es que estos son una maravilla. La muerte y las dualidades son sus temas principales. Una síntesis metafórica de la película de cabo a rabo. Sin restarle importancia al tema de Adele, Skyfall, serio candidato al Oscar en mejor canción original. Así termina el prólogo.

El primer acto de la película comienza con M escribiendo el obituario del fallecido Bond. A la mañana siguiente, M acude a una reunión con su superior, Mallory (Ralph Fiennes). La entrevista empieza con planos laterales, mientras Mallory somete a M a una batería de preguntas acerca de la operación fallida. Los planos laterales ayudan a resaltar la incomodidad de dicha conversación. Cuando Mallory le dice a M que va a haber un traspaso de poderes y que ella va a tener que jubilarse . Entonces los planos pasan a ser frontales, remarcando la importancia de ese hecho, mostrando los rostros de los personajes en su totalidad. Al regresar de esta reunión, M ve en primera persona como el MI6 es atacado.
De ahí, pasamos a Bond, que vive su limbo particular en alguna isla desierta, donde sobrevive a base de alcohol, sexo y calmantes, pero que no es capaz de huir de su adicción más poderosa: la adrenalina que le proporciona su trabajo. Es entonces cuando se entera de lo sucedido en el MI6, y decide volver de la tumba.
En su retorno a Londres tiene un cara a cara con M, en el que le reprocha la decisión que tomó al ordenar el disparo que acabó con él en el fondo del río, pero acaba comprendiendo la acción de M, ya que muy probablemente hubiera sido la que el mismo hubiera tomado.
Para volver al servicio, Bond ha de pasar unas pruebas físicas y psicológicas en la nueva sede del MI6, un edificio antiguo de la época de la segunda guerra mundial. Una referencia más de las muchas que encontramos en este primer acto a la vejez. En las pruebas vemos a un 007 agotado, tanto física como anímicamente. Un distorsionado reflejo de lo que fue. Los planos enteros de Bond a contraluz son constantes, pero brillantemente utilizados por Sam Mendes durante toda la película, para ahondar en la idea de que Bond ya no es lo que era, y más adelante para enfatizar esas sombras, de donde él y el villano proceden. Después de las pruebas, Bond tiene una reunión con M y  Mallory, en la que este último muestra su descontento con la decisión de M de reincorporarlo al servicio. Mallory le dice a Bond todo lo que el propio Bond piensa de el mismo.
Después de que M le ponga tras la pista del ladrón del disco duro, Bond visita a su nuevo intendente Q (Ben Wishaw). La reunión tiene lugar en un museo (otra referencia a lo obsoleto que se encuentra Bond) dónde mantienen un interesante diálogo en torno a la vejez y las nuevas generaciones. El nuevo Q, es un cerebrito de aspecto hipster, al que 007 no parece tomarse muy en serio. Q le entrega un arma y una radio, no sin antes soltar un chascarrillo sobre bolígrafos explosivos. Hasta aquí el primer acto.

El segundo comienza Bond en ShanGhai, vigilando al ladrón del disco duro, al que sigue hasta un edificio de oficinas. El hombre resulta ser un mercenario que contratado por Silva (Javier Bardem), el villano de la función. Todo ello en una secuencia sin diálogo, con mucha tensión y un excelente juego de iluminación fría que culmina en una pelea cuerpo a cuerpo a contraluz entre Bond y el ladrón del disco duro al que Bond acaba tirando desde una ventana sin conseguir ninguna información.
La pista del ladrón lleva a 007 a un casino de Macau, dónde acompañado por Eve, conseguirá la información decisiva para llegar hasta Silva. Bond llega al casino en una barca que entra por la boca de unos gigantescos dragones decorativos, en una clara referencia a que se está metiendo en la boca del lobo. La secuencia del casino, que comienza con un plano secuencia que lo recorre por dentro en el que se entrelazan Eve y Bond, culmina con una pelea con lagartos de Komodo incluidos. En el casino, Bond conoce a Sévérine (Bernice Marlohe), con la que mantiene una conversación con el propósito de que lo lleve ante su jefe.

Silva se esconde en una isla abandonada, referencia al abandono sufrido por Silva, otro agente 00, cuando M lo entregó a los chinos a cambio de otros agentes capturados. La primera aparición de Bardem es magistral. Bond está atado a una silla, de riguroso negro. Al fondo, multitud de mesas con ordenadores crean un punto de fuga hasta el final de la estancia, guiando nuestra mirada hacia un ascensor que baja. De él sale Silva, con una chaqueta blanca, que comienza a caminar hacia James hablándole de cómo su abuela consiguió librarse de la plaga de ratas que sufrió la isla en la que vivía. La secuencia es espectacular. Silva acaba intimidando a Bond de manera homoerótica. Ellos son las últimas ratas de la isla. O se comen la una a la otra, o se comen al resto. Pero lo que diferencia a James de Silva, por muchas similitudes que tengan, es que Bond es un patriota y consecuente. Sabe cual es su trabajo y los riesgos que asume. Como lo dice M: "Sabes cuales son las reglas, llevas mucho tiempo en el juego".
007 avisa a los refuerzos y Silva es detenido, lo que da paso a una de las secuencias más memorables de la película. El cara a cara de M con Silva, con Bond siendo testigo de el. Silva relata como después de guardar los secretos del MI6 tras muchas torturas intentó suicidarse y no lo consiguió. Entonces Silva se quita una prótesis dental que deja ver su verdadero rostro. Un rostro deformado por el cianuro que no consiguió matarle. Silva se siente traicionado por M y muy dolido, aunque parece tranquilo en exceso. Mientras Q y Bond intentan descifrar el ordenador de Silva, M acude a una vista oral ante la ministra de interior británica para responder por la filtración de los primeros nombres del la lista robada por Silva. Todo confluye en una secuencia con montaje paralelo que alterna la fuga de Silva, el juicio de M y a Bond intentando evitar que el villano consiga llegar hasta M cuyo momento álgido es cuando M expone la defensa de sus decisiones, mientras Bond intenta llegar a ella. Silva está a punto de matar a M, pero Mallory lo impide. La relación materno-filial entre M y Silva se refleja en la mirada que le dedica el personaje interpretado por Bardem al interpretado por Dench. Entonces llega Bond, a tiempo para salvarla, haciendo huír a Silva, y dejándole claro a la Ministra, que el MI6 no es para nada un servicio obsoleto en un mundo que le queda muy grande, al igual que Bond, que puede estar más viejo, magullado y atormentado, pero que sigue con la vitalidad y las ganas del primer día. Bond huye con M, con el objetivo de que Silva vaya tras ellos.

Y comienza el acto final de la película con Bond y M llegando a las Highlands escocesas, lugar de residencia de Bond durante su infancia, mansión de sus padres, llamada Skyfall. En el último tramo del film es dónde descubrimos los verdaderos orígenes de Bond. En el viejo caserón encuentran a Kincade (Albert Finney) guardián de la finca y lo más parecido a una figura paterna que tuvo Bond tras quedar huérfano. Tras una secuencia de acción final menos grandilocuente de lo que nos tienen acostumbrado, Thiago Rodríguez (verdadero nombre de Silva) incendia la mansión  y da por muerto a 007, hundido en un lago helado. Silva persigue a M hasta la capilla donde están enterrados los padres de Bond. Silva y M nos brindan una emotiva escena final, en la que ambos mueren. Silva, evidentemente, a manos de 007. "Ya sólo queda una rata", sentencia Bond al cadáver de Silva. La figura maternal de M (tanto para Silva, como para Bond), muere en el mismo sitio en el que yacen Andrew y Monique Bond.

El epílogo de la película nos desvela que Eve, es realmente la señorita Monneypenny, una habitual de la saga, ayudante personal de M. Y tras la muerte de Emma, el M interpretado por Judi Dench, ¿quién será el encargado de retomar el personaje de jefe de James Bond? Pues evidentemente Ralph Fiennes (Mallory), quienes muchos creían que acabaría interpretando al nuevo Erns Stavro Bofeld, antagonista mítico y recurrente de 007 en sus inicios. Quién sabe, quizás para la próxima...







martes, 22 de mayo de 2012

VAQUEROS DEL SIGLO XXI

Hace 5 años, los hermanos Coen fascinaron a crítica y público con un relato pausado, sombrío y falto del humor que caracteriza a todas sus obras. Adaptación de la novela de Cormac McCarthy publicada en 2005 con el mismo título, No es país para viejos se alzó con 4 Oscars de la academia (Mejor Película, mejor Director, Mejor secundario y mejor guión adaptado). No es de extrañar. A la academia le gusta todo lo que huele a cine clásico, y la película de los Coen lo rebosa por los 4 costados. Y es que en el fondo, ¿qué hay más clásico que un western? Los años dorados de Hollywood deben algunos de sus mayores éxitos a este género, y es que en el fondo, No es país para viejos no es más que una historia clásica de western trasladada a la frontera Mexicana en la década de los años 80. En ese paraje encontramos a Llewelyn Moss, (Josh Brolin) cazador de antílopes que descubre la escena de un crimen, con varios cadáveres, un alijo de heroína y 2 millones de dólares. Los parajes de la frontera estadounidense con la mexicana  son el marco perfecto para ambientar este western moderno y servir a la vez de nexo con las películas clásicas de vaqueros de maestros como John Ford o John Huston.
Drive sigue a un conductor, interpretado por Ryan Gosling, que de día es especialista de cine y por la noche se dedica a ayudar a escapar a atracadores de las escenas de sus robos. Todo cambia cuando el marido de una vecina con la que ha entablado amistad regresa a casa después de pasar una temporada en la cárcel.
No habrá paz para los malvados, película de Enrique Urbizu, nos cuenta la historia de Santos Trinidad (José Coronado), un policía de difícil personalidad y venido a menos que se toma la justicia por su mano.


Las tres tienen multitud de detalles en común entre ellas que las acercan al western, aunque pagando el precio de la modernización a nivel de estructura, tono y ritmo. Pero una de las peculiaridades más llamativas de todas ellas, es que en todas hay muy poco diálogo por parte de los protagonistas, cuatro lobos solitarios que expresan sus emociones con acciones y no con palabras. Tres antihéroes de libro pero con personalidades muy diferentes entre si.
Santos Trinidad era un héroe dentro de la policía nacional, pero en cierto momento dejó que la corrupción que había a su alrededor hiciera mella en él. Aún así, el quiere impartir justicia, caiga quién caiga. 
El personaje de Ryan Gosling en Driver es frío, calculador y con un lado oscuro, aunque de nobles intenciones y gran corazón que arriesga su vida para proteger a una familia. Llewelyn Moss es un veterano de guerra que encuentra la opción de abandonar su gris y rutinaria vida y huir con su mujer a vivir la vida que siempre quisieron. Pero aunque su propósito sea honrado, la avaricia y la pérdida del autocontrol hacen que no acabe como esperaba. 
Estas no son las únicas similitudes entre ellas. Todas tienen un ritmo pausado y con planos largos durante la mayor parte de su metraje, pero consiguiendo transmitir emociones muy intensas y de gran calado. 
Otro de los denominadores comunes de No es país para viejos y No habrá paz para los malvados es que narran dos tramas paralelas: una sigue a al protagonista y otra cuenta la historia de los policías que lo siguen.
Lo más destacable de Drive es la dirección de Nicolas Winding Refn y el tono que ha sabido imprimirle a la película. La composición de cada plano y la colocación de la cámara son simplemente extraordinarias. Además de unas magníficas de todos sus intérpretes. La banda sonora también es una gozada.
De No habrá paz para los malvados me quedo con el personaje de Santos Trinidad y con la soberbia interpretación de José Coronado. Amén del plano final de la película.
Y me sería muy difícil quedarme con solamente con una cosa de la película de Joel y Ethan Coen, porque es casi redonda. Lo único que se le puede echar en cara es un segundo punto de giro muy repentino, y la manera en la que está tratado. El antagonista, Anton Chigurh, encarnado por Javier Bardem, es uno de los malos más escalofriantes del cine de los últimos años. Pero sobre todo, el firme ritmo que le consiguen imprimir a un relato bastante lento, hace que la película se haga incluso corta y te quedes con ganas de más.

Para no ir cansándoos y que os quedéis con ganas de más, me despido. Esta vez, con una frase de Santos Trinidad y un póster de Drive.
"Rock & Roll"


sábado, 12 de mayo de 2012

LOS VIOLENTOS AÑOS 2010

Vuelven los violentos años 30-40. Los gangsters están de moda, y es que pegan con todo. La corrupción, tal y como está el mundo, es un tema universal y muy actual, aunque se enmarque en otro tiempo. Las ganas de lucrarse por encima de cualquier ideal o la lucha entre estas dos ideas ha sido un tema que ha interesado a los escritores desde que el mundo es mundo, y eso no cambiará.
Todo esto viene a cuento del inminente estreno de un par de películas que (a priori) pueden ser candidatas a llevarse muchos premios o bien puede que todo se quede en agua de borrajas. Desde luego, lo que han conseguido con sus trailers y sus repartos es crear un expectación impresionante. A mi por lo menos.


La primera es LAWLESS de (John Hillcoat) y con Tom Hardy, Shia Lebouf, Jessica Chastain, Gary Oldman y Guy Pierce. Ahí es ná. La historia trata de unos hermanos que trafican con alcohol en los peligrosos años 30. Por su tono parece más cercano a LA Confidential de Curtis Hanson, que a Los Intocables de Elliot Ness de Brian DePalma. Hillcoat, ha dirigido previamente The Road y una adaptación animada del (excelente) videojuego Red Dead Redemption.




La otra, y que no se queda atrás en la acumulación de estrellas es GANGSTER SQUAD de (Ruben Fleischer) y con Ryan Gosling, Sean Penn, Josh Brolin y Nick Nolte y Emma Stone entre otros. Esta historia, más cercana a LA Confidential en trama, (ya que el gangster Mickey Cohen, que es fundamental en ambas tramas, encarnado aquí por Sean Penn y en la película de Hanson por Paul Guifoyle, conocido por ser el teniente Brass en CSI Las Vegas) parece que será diferente en el tono, ya que en el trailer se pueden apreciar multitud de cámaras lentas en las escenas de acción. El director ha dirigido Bienvenidos a Zombieland, una buena idea que podía haber dado más de si a mi parecer.





Creo que despedirme con una cita de LA CONFIDENTIAL viene al pelo:
"No pretenda comenzar a impartir justicia, no tiene práctica en ello" James Cromwell a Kevin Spacey.

EL INDOMABLE BEN AFFLECK


Pocas estrellas han sabido sobreponerse a un batacazo tan bien y con tanto estilo como Ben Affleck. Surgido a la sombra de Matt Damon y co-ganador de un Oscar junto con éste por El indomable Will Hunting, de Gus Van Sant (1997), siempre se pensó que él era el menos válido en todos los sentidos, cómo guionista y cómo actor. Me remito por ejemplo a un célebre sketch de la serie Padre de Familia. El intervenir en algunas malas películas, sumado al batacazo en taquilla de algunas otras en las que se tenían puestas muchas expectativas hizo que se sumergiera en un pozo del que semejaba imposible de salir. Esto era 2004.
Volviendo al presente, nos encontramos con un Ben Affleck que ha hecho la del ave fénix, y nos sorprende con una nueva faceta, la de director, campo en el que, con solo 2 trabajos estrenados Adiós, pequeña, adiós (2007) y The town (2010), se ha ganado de nuevo el respeto del sector. El mío no lo ha perdido nunca, ya que me parece un buen actor, cuando los papeles están a la altura, o por lo menos cuando se los cree.
En su primera película, protagonizada por su hermano Cassey Affleck, Morgan Freeman y Ed Harris entre otros, destacó por tener un gran pulso narrativo en una film de suspense con una gran carga dramática, complicado de afrontar como director.  Aprobó con nota.

Su segundo film como director fue totalmente diferente. Un drama con mucha acción, con Jeremy Renner, Rebecca Hall, Jon Hamm y él mismo. Mucha gente compara la película con Heat (1995), de Michael Mann, y en cierto aspecto, por la trama y el tono, pueden ser similares. Una buena película en todo caso.
Y este otoño, Ben estrena Argo, una película de la que todavía no sabría definir el tono, pero que relata la historia de unos agentes americanos que se hacen pasar por un equipo de rodaje canadiense de una película de ciencia ficción que viaja a Irán para sacar a un grupo de civiles estadounidenses que están retenidos en el país. Todo esto en 1979. La película cuenta con el propio Affleck, John Goodman, Alan Arkin y el cada vez más en alza Bryan Cranston (Breaking bad). La película no pinta nada mal, para variar. Os dejo el tráiler y el primer cartel.






Ojalá que a su gran amigo Kevin Smith le pase algo parecido, que parece que ya ha dado el primer paso con Red state, que se estrenará en España este verano. Mientras tanto : ¡ENHORABUENA BEN!, sigue así.



viernes, 11 de mayo de 2012

LA OTRA MIRADA (I) : QUIERO SER DIRECTOR DE CINE, por ANDRÉS LACONTRA


Siempre que publico algo en internet me hace pensar sobre lo etéreo del asunto. Algo sin forma ni color. Que no se ve ni se percibe, que llega a un receptor, que lo codifica en algo que podemos entender.

Descubrir el cine por primera vez fue algo maravilloso. Aunque ya habías visto muchas películas, siempre llega un momento en el que te das cuenta de lo que verdaderamente significa. Todos tenemos una película que nos abre los ojos. Hasta ese momento era como ir a un parque de atracciones. Pero, ¿qué fue lo que vimos en esa película? ¿Por qué dejamos de ver el cine como  una reunión social más? Algo se movió dentro de nosotros. Como una especie de fantasma que está mas allá de actores y decorados. En algún lugar junto a las sales de plata. Cuando los personajes tienen vida propia, aparece ese fantasma para removernos por dentro y sentir emociones. Cuando Audrey Hepburn sube al tren junto a Gary Cooper al final de Ariane, de Billy Wilder (1957) se mueven cosas dentro de ti que son de verdad. No tiene forma ni color, y solo se percibe en el momento que llega al espectador. Eso es tan real como internet.
Cuando lo ves por primera vez es incomparable. Nunca vuelves a tener una revelación como esa. Únicamente queda un nivel más. Solo puedes tener una revelación comparable. Es como mirarse a un espejo. Es lo que debió sentir Billy Wilder en el otro lado. Es soltar un fantasma al universo.

Querer ser director de cine es la mayor imprudencia e insensatez que puede hacer un ser humano en estos momentos. Pero todo merece la pena, con tal de tener la esperanza de soltar algún fantasma. Quiero ser director de cine. Es lo que quiero ser.



PAUL W.S. ANDERSON vs EL CINE

Ya sabéis que yo no soy de criticar, es más, siempre suelo ver el lado bueno de las películas, consciente del esfuerzo que entraña sacar una adelante. Por otro lado, soy consciente de que hasta el mejor de los directores de cine puede tener uno (o varios tropezones) dentro de una carrera brillante (por ejemplo Ridley Scott, al que tarde o temprano dedicaré una entrada), pero sin embargo, más raro es el caso opuesto, en el que se encuentra una película brillante dentro de una carrera llena de tropezones. El director en cuestión es el británico Paul W.S. Anderson, conocido por películas como Mortal Kombat, Resident Evil (1, 2, 3) y Alien vs Predator. Y quizás exageraba un poco antes poniendo a su tercera película, Horizonte Final (1997), la calificación de brillante, pero es que viendo el resto, diría que es una obra maestra. Sin ánimo de destripar demasiado su argumento (una mezcla entre Alien y una película de mansiones encantadas) diré que trata de una una nave de rescate que tiene que explorar otra nave, extraviada hace años, que ha aparecido de repente. Sin ser este argumento excesivamente original o rebuscado, es de largo, el mejor en una película de este individuo. Director. Lo que sea.
Sam Neill y Laurence Fishburne encabezan el reparto de esta muy recomendable película de terror futurista.  
Y toda esta ola de rabia y odio repentino hacia el pobre Paul W.S. Anderson (que sigue trabajando en Hollywood, cosa que yo no hago), no es por que esté casado con Milla Jovovich, musa de casi todas sus obras a partir del 2002, si no porque recientemente he visto su adaptación de Los tres mosqueteros, en 3D como no, y creo que me ha dado pena. En algunos momentos llega a resultar entretenida y las peleas de los mosqueteros están bien rodadas, pero eso es todo. El resto son chistes facilones, o cliches de toda la vida, mensajes morales trillados o personajes que necesitan las 3 dimensiones más que las escenas de acción. No me meto ya en el tema de los barcos voladores, de actores decentes como Christoph Waltz, Ray Stevenson, Orlando Bloom o la ahora incipiente Juno Temple reducidos a la mínima expresión. Una lástima que haya miles de jóvenes cineastas en todo el mundo que pondrían más interés y originalidad en este tipo de proyectos. Aunque como diría Torrente "la culpa es de los estudios, que los contratan como a putas..." ... o algo así era creo recordar. Pero habrá quien opine lo contrario y le gusten las películas (del que de aquí en adelante y en futuras entradas llamaré miamigoPaul) de miamigoPaul. Les invito a darnos su opinión. Con esto me despido hasta pronto. Os dejo con el cartel de semejante aberración. Bien grande, para que sea casi como en 3D.



Vuelvo con fuerzas y combativo. Mi siguiente paso será resucitar a Alejandro Dumas para que se encargue de Paul W.S. Anderson por mi.

lunes, 13 de febrero de 2012

LOS BLOCKBUSTERS DEL 2012

Estamos casi a mediados de febrero, y poco a poco las productoras calientan motores y comienzan a ponernos los dientes largos con los trailers de algunas de sus más fuertes apuestas para 2012. Ahí van.

The Bourne Legacy, de Tony Gilroy. 


Battleship, de Peter Berg


The Amazing Spiderman, de Marc Webb


John Carter, de Andrew Stanton


El Hobbit parte I: Un viaje inesperado, de Peter Jackson


G.I. Joe: Retaliation, de John M. Chu


Los Vengadores, de Josh Weddon


Ira de Titanes 3D, de Jonathan Liebesman


Men in black 3, de Barry Sonnenfield


Prometheus, de Ridley Scott


El Caballero Oscuro, la leyenda renace, de Cristopher Nolan



(doble) SESIÓN DOBLE (I)


Cada mes procuro como mínimo ir una vez a la semana al cine. Sobre todo hoy en día, que parece que el público ha perdido el gusto por ver las películas en la pantalla grande. Es algo que ni entiendo ni comparto. Soy un gran consumidor de cine en el hogar. Gracias a internet el público puede ver una gran cantidad de películas, pero a quién le guste un director, una determinada película, un actor o el cine en general, seguirá  consumiendo su entrada, aunque después vuelva a ver la película en casa. Aunque el asunto del cine en internet es otro tema que me gustaría abordar más adelante, y contar con vuestras opiniones.
Pues lo que os estaba contando, que para mi, la experiencia de entrar en una sala de cine, sentarse en la butaca y dejarse llevar por la historia que nos proponen, es de las mejores sensaciones del mundo. Siempre y cuando la película acompañe.
Desde que volvía a Barcelona a mediados de enero, procedente de mis queridas tierras gallegas, he tenido la oportunidad de poder hacer un par de sesiones dobles en pantalla grande, y he de deciros que salí muy contento de todas ellas.

La primera película que vi, fue The artist, de Michel Hazanavicius, y he de decir (pecando de "original") que es maravillosa. Una obra de arte, valga la redundancia. No es porque sea muda y en blanco y negro (el colmo de lo "moderno"), pero que una película así sea un éxito de crítica y público como lo está siendo, en pleno siglo XXI, me parece muy digno de admiración, incluso de envidia. Pero esto es lo de menos. Detrás de esta película francesa se esconde un guión redondo y un equipo entregado por completo. La película narra la vida de un gran actor de cine mudo, que se ve condenado al fracaso cuando las películas comienzan a grabarse con sonido. Un argumento parecido al de Cantando bajo la lluvia, de Stanley Donen (1952), aunque menos alegre y menos colorista (hoy estoy que me salgo). Os la recomiendo encarecidamente. Uno de los protagonistas de la película es un perro, que actúa mejor que la mayoría del plantel actoral de Crepúsculo. Ha arrasado en los Globos de Oro, y presumiblemente, lo hará también en la gala de los Oscars, el próximo 26 de febrero. A destacar tres secuencias: Ella y la chaqueta, la pesadilla y los últimos 5 minutos. Sin palabras.



Después le toco el turno a Millenium I: Los hombres que no amaban a las mujeres, de David Fincher, oh, mi amado David Fincher, que volvía a la estética oscura tras la colorida (pero aburridísima) El curioso caso de Benjamin Button (2008) y a una historia más sombría que la de la espléndida La red social (2010). Y el resultado es ambiguo. A mi particularmente me encanta, pero conozco a gente que no opina para nada lo mismo. Quizás el contenido no está a la altura del continente. La labor de Fincher, Daniel Craig y Rooney Mara es impecable, pero quizás falle la historia por momentos, que no los personajes. La película tiene algunas de las imágenes más perversamente bellas que he visto en una pantalla de cine en toda mi vida. La mayoría de estas, han sido en películas de David Fincher, desde Alien3, pasando por Seven, The game o El club de la lucha. Personalmente, como relato, me gusta más un libro que se llama El hipnotista, de Lars Keppler, con un tono muy parecido pero con una historia más perturbadora si cabe. Aún así, el estilo de Fincher (no cobro cada vez que lo nombro) es tan elegante e hipnótico que cualquier altibajo de la historia es compensado con creces por parte del director y los actores.



 Y después del "cine de autor", tocaba algo más palomitero, aunque igualmente disfrutable y mucho más en pantalla grande. ¡EN SERIO, ID AL CINE! Es una buena costumbre que se está perdiendo, y una ocasión fantástica para comprar palomitas a precio de percebe y cocacola de máquina a precio de Chardonnay.

Y como la cosa parecía estar ambientada en Europa, entró en escena el detective británico más célebre de todos los tiempos. Sherlock Holmes, de Guy Ritchie (2009) me había parecido una película de lo más entretenida. Un experimento poco ortodoxo pero efectivo de lavarle la cara a un personaje clásico para vendérselo a las nuevas generaciones (y a las antiguas también). Con sus más y con sus menos, la película de Ritchie posee más de los pros que de los contras de su estilo. En cambio, Sherlock Holmes, juego de sombras, me pareció (y nunca mejor dicho) más simple que elemental. La (más bien poca) intriga de la primera parte, aquí es mera superficialidad. Robert Downey Jr. parece interpretar a Tony Stark en vez de a Sherlock, y Watson esta vez es una mera marioneta que se limita a darle la réplica a Sherlock. Quizás me he cebado un poco, pero la película no está mal. La trama es bastante floja e incluso algo repetitiva en tema con otras películas del estilo. Pero el resto es bastante decente. Los diálogos entre Holmes y Moriarty, al igual que la actuación de Jared Harris (Fringe) encarnando a este último, son sobresalientes. Además, la escena de acción en la que los protagonistas escapan por el bosque mientras son literalmente bombardeados, es de un prodigio visual y de montaje asombroso. Podría decirse que Sherlock Holmes 2 es a la primera parte lo que Quantum of Solace a Casino Royale, . Quizás toda esta mala leche que derrocho contra esta película es por el hecho de haberme quedado con ganas de mucho más (y de calidad) después de ver la segunda temporada de Sherlock, la miniserie británica que lleva al personaje al presente. Una joya, con Benedict Cumberbatch (Warhorse, El topo, futuro villano de Star Trek 2...) y Martin Freeman (compañero de Ali G y futuro Bilbo Bolsón)



Y por último le tocó el turno a Ethan Hunt, el mejor agente secreto de todos los tiempos, encarnado por el actor más infravalorado (exagero un poco, ¿no?) de todos los tiempos. y es que si os soy sinceros, Mission Impossible, de Brian DePalma (1996), uno de los mejores thrillers de acción de la historia del cine, fue la película que me hizo querer dedicarme al cine, y eso que no hay ni muchos tiros ni muchas explosiones, Mission Impossible II, de John Woo (2000), el hombre que quiso hacer poesía visual entre balas, explosiones y hostias. En parte lo consiguió en la mayoría de sus películas. La poesía estaba ahí, aunque tu no la vieras, porque no entiendes de cine. Supongo que eso es lo que le dira John Woo a sus amigos. Yo se lo digo a los míos.
Perdonad si me extiendo tanto hablando del resto de películas de la saga, pero es que me tocan la fibra. Mission Impossible 3, de J.J.Abrahams (2006) pese a tener la factura más televisiva de todas ellas, es la más trepidante y divertida a mi parecer. Hasta que llegó Brad Bird (Los increibles, Ratatouille) que ha cogido lo mejor de cada una de las películas y ha conseguido la mejor de las secuelas. Por momentos algo más jamesbondiana de lo habitual en Mission Impossible, tiene algunas escenas de acción que en pantalla grande te dejan con la boca abierta. De par en par. Con Tom Cruise, Jeremy Renner o Simon Pegg, también hay algunas caras menos conocidas como Josh Holloway (Sawyer en Lost) o  Michael Nyqvist (Millenium).






Espero que os haya entretenido/informado un poco más sobre alguna película que os interese ver.            La mayoría de películas, se disfrutan más en pantalla grande.