CINE, TV, LITERATURA, MÚSICA...tu opinión cuenta

Me llamo Rafa Ruiz. Soy guionista e intento ser director de cine. Soy una persona que ha crecido en los 90. Tengo demasiados pensamientos en la cabeza, y quiero compartirlos con vosotros y a la vez conocer los vuestros. El arte se crea entre todos

Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de enero de 2013

DJANGO : DESENFOCADO


Si algo no se le puede negar a Quentin Tarantino es su capacidad de crear la máxima expectación para cada uno de sus nuevos proyectos. Expectación que se traduce en salas de cine llenas (y mira que no es fácil en tiempos de crisis), y lo más difícil todavía, de gente de todo rango de edades. El cineasta norteamericano nacido en Tennessee (estado en el que transcurre parte del film), es un icono de la cultura cinematográfica de los últimos veinte años, que ha elevado al nivel de cine de autor sus obras, collages modernos en los que recicla de forma sublime géneros, recursos y actores surgidos de (en ocasiones) efímeras modas de décadas pasadas. Y es que pocos directores tienen el bagaje audiovisual como espectador que Tarantino posee, fruto de muchos años como dependiente de videoclub. Pero quizás el paso de los años y su cambio de estatus (de mordaz realizador y guionista a cineasta de culto) le hayan pasado factura. Dentro de todo director de cine habitan un Dr. Jekyll y un Mr. Hyde. El primero vela por la unidad del conjunto y reprime la voluntad del segundo de hacer lo que le venga en gana. Tarantino nos entrega con Django Desencadenado, un claro ejemplo de la lucha entre sus dos yos, en un film con un primer acto muy potente que se desinfla a lo largo de sus ciento sesenta y cinco minutos de metraje hasta llegar a un desenlace que parece repetirse y no terminar nunca. Eso si, no hay que quitarle a Tarantino el mérito de que una película tan larga no se haga aburrida en ningún momento. Los diálogos son muy buenos, pero no están a la altura en subtexto o ingenio, a joyas del séptimo arte como Pulp Fiction o Jackie Brown. Hay más cine en la secuencia de apertura de Malditos Bastardos que en todo Django. Quentin Tarantino repite la fórmula que le lleva dando éxito desde Kill Bill: coger un género olvidado, redefinirlo y ponerle su guinda, pero esta vez algo falla. En parte puede ser por esa expectación de la que hablaba al principio, pero analizando detenidamente la película descubrimos que no es la única razón.

REPARTO Y PERSONAJES
Allá por finales de 2011 cuando se ultimaba el reparto de Django Unchained, fueron muchos los nombre que sonaron para encabezarlo. Algunos de aquellos nombres (Kevin Costner, Kurt Russell, Sascha Baron Cohen o Joseph Gordon-Levitt se) se cayeron por el camino. Los restantes son los que hoy lo protagonizan.

- Christoph Waltz es el Dr. King Schultz
El intérprete austríaco vuelve a deleitarnos tras Malditos Bastardos con otra magnífica interpretación, pero esta vez en el polo opuesto del Coronel Landa. El Dr. Schultz es un elegante dentista de origen alemán reconvertido en cazarrecompensas, un bonito símil de lo que los Estados Unidos de aquella época significaba el sueño americano. Aborrecedor de la esclavitud, en parte se aprovecha de la condición de esclavo de Django para que le ayude con su misión. Después, le ayudará a encontrar y liberar a su esposa.
- Jamie Foxx es Django Freeman
El polifacético Jamie Foxx se alzó con el papel de Django por delante de actores de la talla de Will Smith o el cada vez más conocido Idris Elba. Django es un esclavo liberado de sus negreros por un cazarrecompensas que le promete la libertad a cambio de que le ayude a encontrar a unos fugitivos a los que no conoce, pero Django si. Pero lo que de verdad ansía el protagonista, incluso por encima de su libertad, es encontrar a su mujer Broomhilda, a la que ve de forma recurrente en su cabeza, que le da fuerzas para seguir adelante. Poco a poco, Django se va dejando inundar por el sentimiento de odio hacia todos aquellos que durante los años han oprimido a su raza. Django aprende de lo que ve. El antagonista del relato lo define como el negro excepcional, uno entre diez mil.

- Leonardo DiCaprio es Calvin Candie
Si exceptuamos a Frank Abagnale Jr., el joven estafador al que interpreta en Atrápame si puedes de Steven Spielberg, 2002, este es el primer papel de villano que aborda DiCaprio. Un orgulloso terrateniente educado en la creencia de la superioridad de la raza blanca, como la mayoría de norteamericanos en aquella época. A destacar la relación que mantiene Candie con su criado doméstico Stephen, brillantemente encarnado por Samuel L. Jackson, al que no trata como un igual, pero con el que muestra cierta empatía y familiaridad muy difíciles de conseguir dados los rasgos de su personaje. Un dato curioso es que DiCaprio era el actor que debería haber dado vida al Coronel Landa en Malditos Bastardos, papel que al final recayó en Christoph Waltz. Todo un acierto finalmente.

- Samuel L. Jackson es Stephen
Aunque la labor actoral de Django Desencadenado es gratamente destacable, por encima de todos brilla con especial gracia y quizás en el papel más difícil de todos, Samuel L. Jackson, encarnando al criado Stephen. Muchos echamos de menos una nominación al Oscar para este camaleónico actor que lleva en pantalla desde los tiempos de El príncipe de Zahamunda de John Landis, 1988. El de Stephen es un papel difícil porque es un negro que trata a los esclavos como los tratan los blancos y que siente un especial  afecto por su amo.

Completan el reparto Kerry Washington en el papel de Broomhilda, esposa de Django, un irreconocible Don Johnson, caracterizado como Big Daddy, un sureño dueño de una plantación de algodón. Y en papeles meramente testimoniales Bruce Dern, Jonah Hill y Franco Nero (Django original de los westerns de finales de los 60). Destacar también la aparición del televisivo James Remar (Harry Morgan, padre de Dexter) en un doble rol secundario.
Si como comentaba anteriormente el trabajo del director y los actores en las interpretaciones es muy completo e intenso, se echa en falta algo más de profundidad en las motivaciones de los personajes. Si exceptuamos a Django, ninguno de los personajes sufre evolución alguna durante el film. Incluso la de Django está un poco cogida por los pelos. En resumen, todos muy planitos.


 LA PELÍCULA

DJANGO DESENCADENADO, de principio a fin.
INVENTANDO EL SOUTHERN: CAZARRECOMPENSAS, NEGREROS y PELEAS DE MANDINGOS.






El prólogo de Django Unchained se encadena con los créditos de la película a ritmo de Luis Bacalov. Unos negreros cruzan los típicos parajes del western norteamericano llevando una ristra de esclavos. En ellos, Tarantino ya utiliza los zooms ultrarápidos, que han envejecido mal, para remarcar expresiones de los personajes. Su uso es constante durante toda la película. Todos son zoom in, excepto el que presenta a la caravana del personaje de Christoph Waltz y otro con una impertinencia de Django, que son zoom out. Todo desemboca en la secuencia inicial del film, en la que el Dr. Schultz, tras comprobar que Django conoce a los hermanos Brittle, los forajidos a los que busca, libera al protagonista junto con el resto de los esclavos. Cuando Django se quita la manta que lo cubre, una vez desencadenado, el director utiliza un ralentizado, para enfatizar la liberación del yugo opresor.
Django y el doctor harán una breve parada en un pueblo en el que la gente se escandaliza al ver un negro montado a caballo. Mientras cabalga, su cabeza pasa por delante de una horca, genial detalle de Tarantino, que también se permite intimar mediante la cámara con los orígenes del personaje de Christoph Waltz al dedicarle una sucesión de planos detalle mientras tira unas cañas de cerveza. Schultz le propone a Django un trato: Si le ayuda a dar con los forajidos que busca, le dará la libertad. La secuencia se resuelve con la muerte del sheriff del pueblo a manos del cazarrecompensas, ayudando a remarcar su carácter frío y decidido a la hora de matar, pero también su afán de justicia (siempre con ánimo de lucro), ya que el sheriff resulta ser un bandido buscado por la ley. Se podría decir que en esta segunda secuencia, es el propio Tarantino en la piel de King Schultz disparándole al agente que marca las pautas del género, preparándonos para afrontar su particular visión del cine de vaqueros. En la siguiente escena descubrimos que Django está casado. Vemos a su mujer a través de un plano onírico que no se bien que pinta ahí.
Tarantino pone a Django a la altura de Schultz a través de una comparación realizada a través de la música de Luis Bacalov, cuando Django comienza a colaborar con el doctor alemán como cazarrecompensas. La pareja protagonista llega a la plantación de Spencer Bennett, donde encuentran a los hermanos Brittle, donde Django se tomará su vendetta personal con los que fueran sus capataces en el pasado. La muerte de tres blancos a manos de un negro da pié a una secuencia cómica en la que aparece el Ku-Klux Klan.
La fotografía en las secuencias de los flashbacks es horrible a mi modo de ver. No pega con la del resto de la película. La única justificación que encuentro es que intente evocar a la fotografía de los westerns de los que bebe Django Desencadenado.
Una vez cobrada la prima por sus cabezas, Django y Schultz acuerdan aliarse durante el invierno, reuniendo dinero para poder buscar y liberar a Broomhilda. El primer acto acaba cuando descubren quien es el dueño de la esposa de Django: Calvin Candie.



El nudo de la película comienza con los protagonistas llegando al club Cleopatra, en el que se celebran peleas de mandingos (esclavos negros). Uno de los que en ellas apuesta es el susodicho Candie. Schultz se hace pasar por un rico alemán interesado en introducirse en el mundo de las peleas y comprar (por una disparatada cantidad de dinero) uno de los mandingos de Candie. Django se hace pasar por su asesor. Candie está viendo una pelea cuando los protagonistas entran en la sala. Candie, aunque habla con Schultz, no aparta la mirada del combate hasta que el alemán reconoce que las peleas de mandingos le parecen divertidas. La pelea continúa y todos le prestan atención, excepto Django, que de espaldas toma un trago en la barra. 
De vuelta a Candyland, Calvin Candie muestra su cara más salvaje al echar a un esclavo a los perros. Al llegar a la plantación los protagonistas conocen a Stephen, el esclavo doméstico de Candie, que reacciona con escepticismo e ira ante la idea de que Django sea un hombre libre. Durante la cena, Stephen desconfía de las intenciones de Schultz y Django y se lo dice a Candie, que los presiona hasta averiguar su verdadero propósito. El segundo acto finaliza con un gran tiroteo que funciona como anticlímax (que en ocasiones recuerda a la secuencia de los maníacos de Kill Bill versión western, cambiando katanas por revólveres), del que sólo salen vivos, de los personajes principales,  Django y Stephen.
Venden a Django, pero este consigue escapar y vuelve para terminar el trabajo. Rescata a Broomhilda y, vestido con las ropas del difunto Candie, ejecuta a los que vuelven de su funeral, dejando a Stephen para el final. Django enciende la mecha de un cartucho de dinamita y hace saltar por los aires Candyland y así Tarantino los cimientos del western. La película acaba con un flashback en el que King Schultz bautiza a Django como el revólver más rápido del sur.


Con una historia principal muy plana y sin subtramas que la enriquezcan o que aporten profundidad al discurso, Django Desencadenado se revela como un épico entretenimiento en vez de rebelarse como una de las mejores películas del año y de  la filmografía de Tarantino, que nos entrega en plena madurez creativa una de sus cintas más irregulares. Django alcanza por momentos la brillantez de algunas de las anteriores películas del director, pero también cuenta con secuencias que poco o nada aportan al desarrollo de la trama, como en la que Django practica puntería con un muñeco de nieve (porque si está ahí simplemente para justificar que el protagonista es un buen tirador, me parece nefasta, ya que con anterioridad le ha acertado a un blanco en movimiento a 100 metros de distancia) o que simplemente intentan hacernos comprender actitudes en ocasiones inverosímiles de sus protagonistas. Incluso Tarantino crea expectativas alrededor del personaje de una mujer que después no va a más. Hay secundarios que son simples marionetas, como ña hermana de Calvin. Un verdadero despropósito.
A pesar de lo que muchos puedan pensar, Tarantino no se ceba con las imágenes violentas ni es demasiado explícito, aún teniendo a su disposición multitud de secuencias que podían ser propicias para ello. La película peca de larga, los diálogos no tienen la chispa habituales en el cineasta e incluso es menos divertida de lo esperado.
Hay que dar la enhorabuena a J. Michael Riva, Page Buckner y Sharen Davis, responsables respectivamente del diseño de producción, la decoración artística y el vestuario de la película, que son magníficos.



LA MÚSICA DE DJANGO
Como en cualquier película de Tarantino, la banda sonora es inmejorable. En ella conviven temas dispares que consiguen integrarse a la perfección en la película. Desde el Ain´t no grave de Johnny Cash hasta retales de bandas sonoras creadas por Ennio Morricone y Luis Bacalov para diversos spaghetti westerns de los sesenta. También se permite hacer un particular guiño al insertar la  canción  Unchained (The Payback/Untouchable) de James Brown y el difunto rapero 2Pac. Echo de menos la canción Chain gang de Sam Cooke, pero eso ya es cuestión de gustos.
Os dejo los vídeos de mis tres temas preferidos de la banda sonora.







miércoles, 16 de enero de 2013

ENEAGRAMAS (IX) : 9 EL CONCILIADOR

Los conciliadores encierran y taponan su enfado. Su estrategia defensiva central es mezclarse . Esta táctica requiere que supriman sus bordes ásperos y encubran cualquier parte de ellos que pudiera parecer desagradable. Si la gente los pasa por alto pero igualmente manifiestan su ira de forma indirecta.
Son modestos, receptivos y tranquilizadores. Uno de sus mayores miedos es la separación o pérdida de los que consideran importantes. Ansían la estabilidad interior y la paz mental.

ENEAGRAMAS (VIII) : 8 EL JEFE (LÍDER)

A los líderes temen ante todo el poder ser dominados por otros. Su deseo es ejercer el control, lo que utilizan a su vez para protegerse. Suelen ser dominantes, decididos, seguros, voluntariosos y retadores.
Fuertes e independientes, demuestran la virtud del poder. Son líderes naturales que inspiran a otros, protegen al débil y se esfuerzan por la justicia. Pueden usar su fuerza para sacar adelante las cosas y tienen el valor y la voluntad para poner en práctica y ejecutar nuevas ideas. Usualmente son honrados y directos, produciendo un enérgica y fresca satisfacción en cualquier cosa que realizan.

martes, 17 de julio de 2012

ENEAGRAMAS (VII) : 7 EL EPICÚREO

A los epicúreos les motiva el deseo de ser felices, evitando penas y padecimientos. Tratan de negar o suprimir su ansiedad forjando una infinidad de planes y manteniéndose constantemente ocupado.

Cuando están bien son: entusiastas, enérgicos, vitales, aficionados a la diversión, espontáneos, imaginativos, seductores, curiosos, alegres y generosos.
Cuando están mal son: egocéntricos, impulsivos, rebeldes, maniáticos, inquietos, obstinados, defensivos, distraídos, informales y autodestructivos.

miércoles, 27 de junio de 2012

ENEAGRAMAS (VI) : 6 EL QUE DUDA (LEAL)

Los leales buscan seguridad. Algunos demuestran temor y buscan aprobación. En ocasiones son temerarios. Cautos, sumisos y dependientes, ya que inconscientemente buscan la protección de una figura de autoridad. Muchos disfrazan su temor tras una fachada agresiva y desafiante, rebelándose a menudo contra la autoridad.

Cuando están bien son: leales, despiertos, curiosos, atentos, compasivos, ingeniosos, prácticos, responsables, amables, sinceros, cumplidores.
Cuando están mal son: ansiosos, dominantes, imprevisibles, paranoides, defensivos, rígidos, irritables, desconfiados, sarcásticos, crueles, extremadamente suspicaces.

Manifiestan fuerza y atractivo físico bajo una máscara de firmeza y desafío a la autoridad. Esconden sus debilidades. Pueden reaccionar explosivamente. Tienden a la depresión.
Socialmente son poco decididos y conservadores. Buscan apoyo en sus amigos y aliados. Dependientes y obedientes.



Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

ENEAGRAMAS (V) : 5 EL OBSERVADOR

A los observadores les motiva el afán de saber y comprender. El deseo de ser autosuficientes hace que tengan un profundo temor a ser invadidos o absorbidos. Son retraídos. Hipersensibles en el trato con otras personas. Acumulan información y prefieren que se les deje solos para ocuparse de sus pensamientos o cosas que les interesan.

Cuando están bien son: objetivos, atentos, prudentes, amables, de mente abierta, perceptivos, formales, tranquilos, curiosos y penetrantes.
Cuando están mal son: discutidores, arrogantes, tacaños, criticones, negativos, timoratos, obstinados, censores, reservados e insociables.

En sus relaciones de pareja son intensos y confiados. Encuentran su status social gracias al conocimiento y la pericia.



Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

miércoles, 20 de junio de 2012

ENEAGRAMAS (IV) : 4 EL ROMÁNTICO

A los románticos (no entender en el sentido clásico al 100%) les motiva el afán de llegar a comprender sus sentimientos, buscar lo que les falta y que para ellos, confiere el sentido de la vida, para evitar ser ordinarios. Poseen un temperamento imaginativo y artístico. Necesitan expresar sus sentimientos y ser considerados como personas especiales. Comparan siempre lo que es con lo que debería ser. insatisfechos con la realidad, con lo que son y con lo que tienen.

Cuando están bien son: individualistas, perceptivos, expresivos, creativos, cálidos, colaboradores, refinados, compasivos, amables, chistosos.
Cuando están mal son: temperamentales, retraídos, egocéntricos, envidiosos, emocionalmente dependientes, susceptibles, vanidosos, depresivos, críticos, engreídos.

Los románticos ansían sensaciones intensas. En sus relaciones les atrae aquello que parece inalcanzable. En ocasiones esto les produce sentir envidia o rivalidad. Muchas veces, tienen una notable falta de autoestima.


Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

ENEAGRAMA (III) : 3 EL EJECUTANTE (EFICIENTE)

A los ejecutantes les motiva la necesidad de estar bien considerados, tener éxito y ser productivos y eficaces. Quieren ser vistos bajo una luz positiva y tienden a hacer más caso de su apariencia externa que de sus propios sentimientos.

Cuando están bien son: enérgicos, eficientes, optimistas, laboriosos, emprendedores, prácticos, responsables, delegadores y competentes.
Cuando están mal son: egocéntricos, pretenciosos, vanidosos, superficiales, vengativos, competitivos en exceso, defensivos, embusteros, oportunistas.

Los ejecutantes son seguros y constantes. En su vida social buscan el prestigio.



Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

sábado, 16 de junio de 2012

ENEAGRAMA (II) : 2 EL QUE DA (SERVICIAL)

A los serviciales les motiva el deseo de ser amados y apreciados, y el afán de expresar sus sentimientos positivos hacia los demás. Tienden a la codependencia. Se fijan mucho en cómo son vistos por los demás, porque de ello depende la imagen que se forman de si mismos. Aspiran a marcar la diferencia en la vida de otra persona y quieren ser percibidos como atentos, simpáticos y atentos.

Cuando están bien son: cariñosos, afectuosos, adaptables, generosos, entusiastas, agradecidos, perceptivos, expresivos y amistosos.
Cuando están mal son: evasivos, demasiado demostrativos, autoritarios, dominantes, insinceros, se hacen el mártir, manipuladores e histéricos.

Los serviciales son autoconservadores. No les gusta que otros consigan privilegios que, a sus ojos, no merecen. En las relaciones sentimentales son perseverantes y seductores. En el ámbito social son ambiciosos.



Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

miércoles, 13 de junio de 2012

ENEAGRAMAS (I) : 1 EL PERFECCIONISTA

A los perfeccionistas les motiva la necesidad de mejorar y de vivir como personas justas. Suelen ser muy aseados, aunque se preocupan por los principios políticos, éticos o religiosos que por la pulcritud física. Sus problemas giran muchas veces en torno a la contención de sus impulsos y de su agresividad. Son obedientes. A veces les invade el resentimiento por algunas restricciones que ellos mismo se han impuesto, mientras ven que otros son libres de  hacer lo que les venga en gana.

Cuando está bien son: éticos, idealistas, productivos, cumplidores, justos, sinceros, autodisciplinados, conscientes, colaboradores y objetivos.
Cuando están mal son: justicieros, inflexibles, autoritarios, discutidores, criticones, intransigentes, obstinados, serios y poco caritativos.

Los perfeccionistas son preocupados y ansiosos. En sus relaciones destacan por ser inseguros y celosos. En la vida social tienden a adaptarse, aunque a veces se les acusa de inflexibles.
Algunos son relativamente desapasionados, en cambio otros son impersonales e indulgentes.



Fragmento extraído de El Eneagrama, de Renee Baron y Elizabeth Wagele

martes, 12 de junio de 2012

CREACIÓN DE PERSONAJES (II) : INTRODUCCIÓN AL ENEAGRAMA

Un eneagrama es una figura de nueve puntas que desarrolla un sistema o mapa de la personalidad que distingue NUEVE patrones de caracter o estilos de personalidad básicos y sus interrelaciones.

El objetivo del Eneagrama apunta a que podamos conocernos lo más clara y nítidamente posible, 
para que, a través de nuestra aceptación y el reconocimiento de nuestras potencialidades y los 
aspectos que las opacan, podamos iniciar un camino de transformación y desarrollo individual. 
El Eneagrama nos permite conocer profundamente nuestro funcionamiento interno. Es un excelente
método para que estemos más presentes y nos demos cuenta de qué está pasando dentro
de nosotros y hacia donde nos están conduciendo nuestros automatismos. Esto también es
aplicable a los demás, y lo utilizaremos para crear personajes más tridimensionales y convincentes.
Hay tres grupos distinguibles: el CORDIAL (al que pertenecen las personalidades 2, 3, 4) 
el CEREBRAL (5, 6, 7) y el VISCERAL (8, 9, 1).
Tipos de personalida
Cada una de estas personalidades
 tiene
unas cualidades que se potencian o
se minimizan según el estado de la
persona. Claudio Naranjo y 
Alejandro  Jodorowski 
son dos personas que  han
teorizado mucho a cerca de los 
citados eneagramas. A
continuación os dejo
dos imágenes de las pasiones y 
virtudes colectivas de cada tipo de 
personalidad. Próximamente las 
analizaré de una en una.
Eneagrama de las pasiones de cada personalidad
 



martes, 22 de mayo de 2012

VAQUEROS DEL SIGLO XXI

Hace 5 años, los hermanos Coen fascinaron a crítica y público con un relato pausado, sombrío y falto del humor que caracteriza a todas sus obras. Adaptación de la novela de Cormac McCarthy publicada en 2005 con el mismo título, No es país para viejos se alzó con 4 Oscars de la academia (Mejor Película, mejor Director, Mejor secundario y mejor guión adaptado). No es de extrañar. A la academia le gusta todo lo que huele a cine clásico, y la película de los Coen lo rebosa por los 4 costados. Y es que en el fondo, ¿qué hay más clásico que un western? Los años dorados de Hollywood deben algunos de sus mayores éxitos a este género, y es que en el fondo, No es país para viejos no es más que una historia clásica de western trasladada a la frontera Mexicana en la década de los años 80. En ese paraje encontramos a Llewelyn Moss, (Josh Brolin) cazador de antílopes que descubre la escena de un crimen, con varios cadáveres, un alijo de heroína y 2 millones de dólares. Los parajes de la frontera estadounidense con la mexicana  son el marco perfecto para ambientar este western moderno y servir a la vez de nexo con las películas clásicas de vaqueros de maestros como John Ford o John Huston.
Drive sigue a un conductor, interpretado por Ryan Gosling, que de día es especialista de cine y por la noche se dedica a ayudar a escapar a atracadores de las escenas de sus robos. Todo cambia cuando el marido de una vecina con la que ha entablado amistad regresa a casa después de pasar una temporada en la cárcel.
No habrá paz para los malvados, película de Enrique Urbizu, nos cuenta la historia de Santos Trinidad (José Coronado), un policía de difícil personalidad y venido a menos que se toma la justicia por su mano.


Las tres tienen multitud de detalles en común entre ellas que las acercan al western, aunque pagando el precio de la modernización a nivel de estructura, tono y ritmo. Pero una de las peculiaridades más llamativas de todas ellas, es que en todas hay muy poco diálogo por parte de los protagonistas, cuatro lobos solitarios que expresan sus emociones con acciones y no con palabras. Tres antihéroes de libro pero con personalidades muy diferentes entre si.
Santos Trinidad era un héroe dentro de la policía nacional, pero en cierto momento dejó que la corrupción que había a su alrededor hiciera mella en él. Aún así, el quiere impartir justicia, caiga quién caiga. 
El personaje de Ryan Gosling en Driver es frío, calculador y con un lado oscuro, aunque de nobles intenciones y gran corazón que arriesga su vida para proteger a una familia. Llewelyn Moss es un veterano de guerra que encuentra la opción de abandonar su gris y rutinaria vida y huir con su mujer a vivir la vida que siempre quisieron. Pero aunque su propósito sea honrado, la avaricia y la pérdida del autocontrol hacen que no acabe como esperaba. 
Estas no son las únicas similitudes entre ellas. Todas tienen un ritmo pausado y con planos largos durante la mayor parte de su metraje, pero consiguiendo transmitir emociones muy intensas y de gran calado. 
Otro de los denominadores comunes de No es país para viejos y No habrá paz para los malvados es que narran dos tramas paralelas: una sigue a al protagonista y otra cuenta la historia de los policías que lo siguen.
Lo más destacable de Drive es la dirección de Nicolas Winding Refn y el tono que ha sabido imprimirle a la película. La composición de cada plano y la colocación de la cámara son simplemente extraordinarias. Además de unas magníficas de todos sus intérpretes. La banda sonora también es una gozada.
De No habrá paz para los malvados me quedo con el personaje de Santos Trinidad y con la soberbia interpretación de José Coronado. Amén del plano final de la película.
Y me sería muy difícil quedarme con solamente con una cosa de la película de Joel y Ethan Coen, porque es casi redonda. Lo único que se le puede echar en cara es un segundo punto de giro muy repentino, y la manera en la que está tratado. El antagonista, Anton Chigurh, encarnado por Javier Bardem, es uno de los malos más escalofriantes del cine de los últimos años. Pero sobre todo, el firme ritmo que le consiguen imprimir a un relato bastante lento, hace que la película se haga incluso corta y te quedes con ganas de más.

Para no ir cansándoos y que os quedéis con ganas de más, me despido. Esta vez, con una frase de Santos Trinidad y un póster de Drive.
"Rock & Roll"


sábado, 5 de noviembre de 2011

CREACIÓN DE PERSONAJES (I) : FRINGE

En ocasiones, los directores de cine vemos en un guión, un diamante en bruto al que meter mano. Es una árdua tarea, ya que eso implica trasladar las ideas del autor del guión a través del lenguaje visual propio. Aunque no suene excesivamente complicado, se ha de conectar con el guión y conseguir leerlo entre líneas, para trasladar a la pantalla todos esos pequeños matices que resulta más fácil narrar a la hora de escribir. Además de imprimir el toque personal del autor. Vamos, un sinvivir (pero muy gozoso).
Luego están los actores. Yo he sido actor amateur, y tengo muchos amigos actores, o que tratan con ellos, o que han visto alguno una vez... Para ellos, más allá de una buena trama, un buen guión pasa por un buen personaje, que para ellos es un dulce caramelo. 
Y los guionistas. Los guionistas somos esas personas que jugamos a ser dioses, riéndonos a vuestras espaldas, sabeedores de que tenemos en nuestras manos el destino de vuestros personajes preferidos. Ahora es cuando nos reímos de forma malévola.
Bueno, pues todo esto viene a cuento de una de mis adiccciones: Fringe. Una serie con algún altibajo, pero de gran nivel en general. Eso si, hay que verla sabiendo un poco lo que vas a encontrar. Es como si el Doctor Frankenstein se hubiera colado en X-files. Ciencia ficción pura y dura, maquillada convenientemente para que luzca real. Muy recomendable.

No es mi intención spoilear Fringe. Dios me libre. Pero a partir de aquí habrá cosas que no deberíais leer si queréis verla desde el principio.

La serie tiene tres personajes principales, excelentes todos ellos. Olivia Dunham (Anna Torv) Walter Bishop (John Noble) Peter Bishop (Joshua Jackson). En la serie, una división del gobierno ha de lidiar con diferentes acontecimientos derivados del descubrimiento de universos paralelos. La serie está empezando su cuarta temporada. 
- Olivia es una agente del FBI que de pequeña fue utilizada para experimentos extrasensoriales.
- Walter es un visionario científico que fue recluido en un sanatorio mental. 
- Peter es el hijo de este último.
En estos universos paralelos, existen las mismas personas, pero les han pasado otras cosas, o han tomado otras decisiones, lo que hace que sean la misma persona, pero con matices y sentimientos totalmente  distintos. Esto hace que los guionistas y actores de la serie tengan rienda suelta para explorar los personajes, sus miedos, sus sueños, sus obsesiones. Las facetas que un personaje tiene ocultas en un universo, en el otro se potencian, haciendo que en cada capítulo veamos todo lo que el personaje podía haber sido, pero sin perder su propia identidad. Eso es lo realmente difícil. No se trata de que en cada universo el personaje sea una persona diferente. Es el mismo, solo ha que tenido que enfrentarse a otros retos, otros problemas que han moldeado su forma de ser, pero reconoces al personaje y a la persona.

Sobra decir, que todo esto no sería verosímil sin la gran labor interpretativa de sus actores. La ciencia ficción en ese aspecto es muy perra. Y sobre todo la ciencia ficción que intenta ser "realista". Me gustaría ver a Marlon Brando hablar del condensador de fluzo con la naturalidad que lo hacía Cristopher Lloyd. Como diría un amigo mío: ¿Estás ahí McFly?